El gusano cogollero sigue propagándose y se vuelve más destructivo (29.06.2018)
El gusano cogollero siguió propagándose por el África subsahariana y se volvió más destructivo al alimentarse de una gama creciente de cultivos, como el sorgo y el mijo junto con el maíz, con el riesgo de avanzar hacia el norte de África y más allá.
El cogollero del maíz continúa en extensión hacia áreas más amplias dentro de los países del África subsahariana y se vuelve más destructivo a medida que se alimenta de más cultivos y diferentes partes de ellos, desarrollando un apetito cada vez mayor por el sorgo y el mijo, además del maíz. La plaga podría extenderse al norte de África, el sur de Europa y el Cercano Oriente, advirtió hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La agencia solicitó una ampliación masiva de la campaña contra el cogollero del maíz para capacitar a más de 500 000 agricultores en el manejo de la plaga a través de las Escuelas de Campo para Agricultores en el África subsahariana.
«El cogollero del maíz podría dejar a 300 millones de personas pasando hambre en el África subsahariana, habiendo infestado ya campos de maíz y sorgo en 44 países en una superficie de más de 22 millones de kilómetros cuadrados, el área combinada de la Unión Europea, Australia y los Estados Unidos», declaró Bukar Tijani, Subdirector General de la FAO y Representante Regional para África, al margen de una reunión de socios de recursos en Roma. «Nos preocupa especialmente el impacto desastroso que la plaga puede tener en países que ya enfrentan crisis».
Hasta la fecha, la FAO ha invertido más de 9 millones de dólares de su presupuesto ordinario y ha movilizado 12 millones de dólares para sus programas contra el cogollero del maíz.
«A pesar de las contribuciones significativas de los socios de recursos y los gobiernos, todavía existe una importante brecha financiera. Aunque elogiamos las contribuciones realizadas por una amplia gama de socios de recursos, incluidos aquellos países africanos afectados por la plaga, existe una necesidad urgente de cubrir una brecha crítica de 23 millones de dólares para permitir que la FAO apoye eficazmente a los países en el abordaje de los desafíos del cogollero del maíz en 2018», afirmó Tijani.
La plaga apareció por primera vez en África en 2016, en África occidental. Al día de hoy, se ha propagado rápidamente por el África subsahariana, dejando ahora solo 10 países (principalmente en el norte de África) sin infestar.
Los pequeños agricultores, que representan a casi la totalidad de las decenas de millones de cultivadores de maíz en el África subsahariana, son los más afectados por el cogollero del maíz, y cualquier daño adicional infligido por la plaga tendría consecuencias drásticas en sus vidas.
Por ejemplo, si se perdiera el 20 por ciento de su rendimiento anual de maíz a causa del cogollero del maíz, esto daría lugar a un déficit de 16 millones de toneladas de maíz, valorado en casi 5 000 millones de dólares.
Momento para una ampliación masiva de la campaña contra el cogollero del maíz
«En 2017, la FAO y sus socios construyeron una sólida línea de defensa contra la plaga», señaló Tijani.
«Hemos desarrollado herramientas e implementado medidas para enfrentar al cogollero del maíz: desde capacitar a agricultores y extensionistas sobre cómo aplicar »remedios locales«, como recolectar larvas de cogollero del maíz muertas por patógenos naturales, preparar una mezcla de estos patógenos y aplicarlos en los cultivos infestados para matar la plaga, hasta equiparlos con aplicaciones móviles para que puedan reconocer a su nuevo enemigo más rápido y recibir asesoramiento inmediato sobre cómo manejarlo», agregó.
«Los agricultores capacitados en el manejo del cogollero del maíz ahora pueden detectar infestaciones más tempranamente, son capaces de proteger mejor sus cultivos y reportan menos daños. La base está ahí. Solo necesitamos construir sobre ella: capacitar a más de 500 000 agricultores a través de 20 000 Escuelas de Campo para Agricultores en el África subsahariana este año, apoyar a países altamente vulnerables donde el cogollero del maíz está extendido y la capacidad para manejarlo es baja, desarrollar recursos en idiomas locales y poner a los gobiernos al día sobre medidas sostenibles contra el cogollero del maíz, como el uso de bioplaguicidas», indicó Tijani.
En la reunión, los socios de recursos destacaron el papel de coordinación de la FAO en la lucha contra el cogollero del maíz y expresaron su apoyo al enfoque de manejo integrado de plagas (IPM) de la FAO, lo que significa manejar el cogollero del maíz de una manera efectiva y económica y ambientalmente sostenible.
Respuesta de la FAO ante el cogollero del maíz hasta la fecha
La FAO tomó medidas inmediatas tan pronto como se detectó la FAW en África, entre ellas: reunir a expertos para compartir conocimientos y experiencias sobre el manejo sostenible del cogollero del maíz; desarrollar herramientas (manual para agricultores, aplicaciones móviles, plataforma web, FAWRisk-Map) para establecer mejores mecanismos de alerta, monitoreo y respuesta; y apoyar a los países para mitigar los daños de la plaga, formular planes de acción y políticas, y capacitar a extensionistas y agricultores.
En octubre de 2017, la FAO puso en marcha un programa quinquenal de 87 millones de dólares contra el cogollero del maíz. La respuesta de la FAO contra el cogollero del maíz cuenta con el apoyo de Bélgica, Irlanda, Japón y los Estados Unidos de América.
Se están implementando más de 30 proyectos apoyados por la FAO en todo el continente para combatir la plaga. Estos incluyen la capacitación hasta la fecha de 20 000 agricultores y extensionistas de primera línea como parte de las Escuelas de Campo para Agricultores de la FAO para reconocer y notificar infestaciones del cogollero del maíz y emplear control mecánico, como aplastar la plaga a mano, y aplicar bioplaguicidas (nim, plantas de tabaco) y enemigos naturales (hormigas) para destruir la plaga.
La FAO también proporciona asesoramiento técnico y normativo sobre la gestión de plaguicidas y participa en el monitoreo del uso de insecticidas químicos.
La FAO advierte contra el uso excesivo de plaguicidas, que puede ser perjudicial para las personas, su entorno y a más largo plazo, y recomienda el uso de bioplaguicidas, incluidos aquellos basados en bacterias, virus y hongos, que han sido probados, desarrollados, registrados y utilizados con éxito en las Américas, donde la plaga tiene su origen.
Estas medidas están en consonancia con un manejo sostenible y a largo plazo del cogollero del maíz, ya que la plaga no se puede erradicar y los agricultores africanos necesitan aprender a manejarla sin poner en peligro su salud ni su medio ambiente.
La FAO también elaboró un marco de asociación para que las organizaciones que se unan a la lucha contra el cogollero del maíz puedan seguir directrices sobre el manejo sostenible de la plaga al desarrollar sus proyectos y programas.